QUITO, 5 may (Xinhua) — La capital de Ecuador, Quito, vivió este martes una jornada de caos en la movilidad tras la suspensión temporal del transporte urbano, medida adoptada por los gremios del sector que exigen un incremento en la tarifa del pasaje ante el encarecimiento del diésel.
La ciudad, con más de tres millones de habitantes, amaneció sin autobuses urbanos, lo que tomó por sorpresa a miles de ciudadanos afectados por la falta de unidades en circulación.
La medida, impulsada por los transportistas, consistió en reducir su jornada y operar únicamente desde las 08:00 hasta las 19:00 hora local.
La situación provocó largas esperas, de hasta más de una hora, y complicaciones generalizadas en la movilidad, de acuerdo con reportes de la televisión local.
Paradas abarrotadas, caminatas prolongadas y retrasos marcaron la rutina de los pasajeros, que intentaron llegar a sus lugares de trabajo, estudio o cumplir con sus actividades cotidianas.
Ante la falta de autobuses, numerosos usuarios recurrieron a alternativas como el transporte informal, que operó con alta demanda y tarifas variables.
Sistemas municipales, como el Metro y los corredores de transporte público, registraron una afluencia inusual de pasajeros, lo que generó congestión en estaciones y unidades.
El representante del gremio de transportistas, Jorge Yánez, señaló a la prensa que el sector exige elevar la tarifa del pasaje, actualmente en 0,35 centavos de dólar, a 0,45, aunque sostiene que el valor técnico debería superar los 0,65 debido al aumento de los costos operativos, en especial por el alza del diésel.
La fijación de las tarifas depende del Municipio de Quito, autoridad competente en materia de transporte urbano.
El precio del diésel se elevó en Ecuador tras la eliminación del subsidio al carburante mediante un decreto del Gobierno vigente desde el 13 de septiembre de 2025.
En ese contexto, el galón pasó de 1,80 a 2,80 dólares con el objetivo de reducir el gasto fiscal y frenar el contrabando.
Desde diciembre de 2025, el diésel en el país se rige por un sistema de bandas que ajusta mensualmente su precio según el mercado internacional del petróleo.
Bajo ese esquema, el combustible ha registrado variaciones, pues bajó a 2,78 dólares en diciembre, subió a 2,82 dólares en marzo de 2026 y alcanzó 2,96 dólares en abril, nivel vigente hasta el 11 de mayo.
Según proyecciones oficiales, el precio podría superar los 3,11 dólares en el próximo ajuste del 12 de mayo si persiste la tendencia alcista del crudo.

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