LIMA, 7 abr (Xinhua) — El puerto de Chancay, ubicado a 80 kilómetros al norte de la ciudad de Lima, trasciende su función comercial al facilitar el intercambio cultural entre Perú y China, dos civilizaciones milenarias, afirmó el director del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú (Mnaahp), Rafael Varón.
El funcionario sostuvo en conversación con Xinhua que esa infraestructura, inaugurada en noviembre de 2024, permite reforzar los vínculos históricos entre ambos países, en un contexto en el que se incrementa el flujo de visitantes, investigadores y actores culturales, lo que contribuye a fortalecer la difusión de la cultura peruana, incluida la civilización de la localidad de Chancay.
«El puerto de Chancay crea un puente no solamente comercial y de navegación, sino que facilita el intercambio a través de esta ruta que une sobre todo el puerto chino de Shanghai con el peruano de Chancay», afirmó.
Varón destacó que el intercambio cultural entre Perú y China tiene antecedentes de varios siglos, pero en la actualidad se observa una intensificación de esos vínculos, impulsada por el incremento de visitas y el interés mutuo por conocer el patrimonio de cada nación.
Señaló que en el museo que dirige se observa con frecuencia la visita de ciudadanos chinos, tanto turistas como empresarios y familias, lo que refleja un creciente interés por la cultura peruana y su historia, en un contexto de mayor conectividad binacional.
En ese sentido, resaltó que los museos representan un espacio clave para la cooperación bilateral, al permitir el desarrollo de proyectos conjuntos en investigación, exhibición y conservación del patrimonio cultural entre Perú y China.
«Desde mi punto de vista profesional, los museos constituyen una oportunidad enorme de colaboración. Como decía, en China es mucho lo que se ha hecho en la creación de nuevos museos», señaló.
Varón aprovechó la ocasión para recordar su reciente visita a China, al comentar que le permitió conocer de cerca el funcionamiento de importantes instituciones culturales, en particular el Museo de la Ciudad Prohibida, al que calificó como un referente dentro del sistema museístico del país asiático.
Durante su recorrido, el especialista señaló que pudo acceder a áreas reservadas del museo, entre ellas los talleres de conservación y restauración, donde observó procesos especializados orientados a la preservación del patrimonio, lo que consideró como «una cosa inimaginable».
Indicó que uno de los aspectos que más le llamó la atención fue la «convivencia» entre tecnología moderna y técnicas tradicionales, pues equipos de «última generación» coexisten con el trabajo manual de artesanos que reproducen métodos antiguos con precisión.
Subrayó en ese contexto que uno de los logros más importantes en China ha sido convertir a los museos en espacios «atractivos» para el público, lo que se refleja en el alto número de visitantes interesados en conocer su patrimonio cultural.
El entrevistado resaltó además que tanto Perú como China comparten características comunes como civilizaciones que se desarrollaron de manera autónoma, al lograr avances propios en distintos campos, lo que refleja una «historia muy larga» y procesos culturales independientes que marcaron su evolución.
Añadió que entre las similitudes destacan los desarrollos en agricultura y manejo de recursos, así como en obras hidráulicas, donde ambas civilizaciones alcanzaron niveles significativos de especialización, que evidenciaron capacidades técnicas comparables en distintos momentos de su historia.
Mencionó que en ambos países se desarrollaron tecnologías orientadas a la producción de bienes de alto valor, con materiales como el oro y las plumas en el caso peruano, así como el jade o el cobre en China, lo que confirma la «creatividad de ambas civilizaciones».
En la actualidad, destacó el entrevistado, existen oportunidades de colaboración en el ámbito arqueológico, campo en el que instituciones chinas han mostrado interés en realizar excavaciones conjuntas en Perú, lo que permitiría fortalecer el intercambio de conocimientos entre especialistas de ambos países.
El funcionario consideró que esa cooperación también podría extenderse a la participación de arqueólogos peruanos en proyectos en China, lo que contribuiría a ampliar las perspectivas de investigación y fomentar el intercambio académico en el campo de la arqueología.
Para Varón, el fortalecimiento de los vínculos culturales entre Perú y China permitirá una mayor comprensión entre ambas sociedades, en un proceso que se ve impulsado por iniciativas como el puerto de Chancay y el interés creciente por el patrimonio cultural compartido.

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