¿Quién es el verdadero monstruo? BITTEN SOON convierte a un rey vampiro palestino en protagonista de una historia sobre identidad, poder y resistencia

Home ¿Quién es el verdadero monstruo? BITTEN SOON convierte a un rey vampiro palestino en protagonista de una historia sobre identidad, poder y resistencia

La nueva propuesta de terror sobrenatural y humor negro del cineasta Lauand Omar desafía los estereotipos del género con un personaje nacido de Tierra Santa. Creada prácticamente sin presupuesto, la producción busca abrirse paso en la industria internacional y construir un universo cinematográfico que conecte mitologías, culturas y criaturas de todo el mundo.

Ciudad de México / Berlín, octubre de 2026.— ¿Y si el próximo gran vampiro del cine no fuera una criatura europea, sino un rey palestino que regresa de las profundidades de la historia? ¿Y si el monstruo no fuera necesariamente quien emerge de la oscuridad, sino quien tiene el poder de decidir qué pueblos merecen ser escuchados, qué historias permanecen vivas y cuáles quedan enterradas?

Con estas preguntas, BITTEN SOON irrumpe en el cine de terror con una premisa tan provocadora como irreverente. La producción del cineasta kurdo-sirio Lauand Omar coloca en el centro de su universo a un antiguo Rey Vampiro palestino procedente de Tierra Santa, una figura sobrenatural que desafía las convenciones del género y abre una conversación sobre identidad, desplazamiento, colonialismo y representación. El proyecto llegará a México como parte de la selección Mórbidoors Vertical Cinema de Mórbido 2026, después de iniciar su recorrido internacional en Cannes.

Lejos de presentar a su protagonista únicamente como una amenaza, BITTEN SOON utiliza la figura del vampiro palestino para cuestionar quién tiene el poder de construir la imagen del otro y convertirlo en enemigo. En esta historia, el origen de una criatura importa tanto como las narrativas que se han construido alrededor de ella: la mitología deja de ser un simple recurso de entretenimiento para convertirse en una vía de exploración de la memoria, las identidades y las relaciones de poder.

PALESTINA EN EL CENTRO: CUANDO EL MONSTRUO DEJA DE SER EL VILLANO

Ambientada en Berlín, la historia sigue a un equipo internacional de rodaje que termina atrapado en túneles subterráneos y despierta accidentalmente a un antiguo Rey Vampiro palestino. Lo que comienza como una lucha desesperada por sobrevivir se transforma en una combinación de terror sobrenatural, acción, sátira social y humor negro, donde las jerarquías entre héroes, víctimas y monstruos empiezan a desmoronarse.

El personaje palestino no es un elemento exótico añadido a una fórmula de terror convencional. Su procedencia de Tierra Santa ocupa un lugar central en el planteamiento de la obra y conecta la ficción sobrenatural con preguntas sobre la identidad, el desplazamiento y la manera en que determinados pueblos son representados desde miradas ajenas.

¿Quién decide quién es el monstruo? ¿Quién tiene derecho a contar una historia? ¿Qué ocurre cuando una figura tradicionalmente asociada con el miedo se convierte en el centro de su propio relato? Estas preguntas atraviesan la propuesta de Omar, que recurre a la irreverencia del cine de género para confrontar prejuicios y cuestionar las ideas establecidas sobre el poder, la supremacía blanca y el colonialismo.

La película no busca convertirse en un drama político convencional. Su apuesta consiste en llevar esas tensiones al terreno de la fantasía: vampiros, persecuciones, situaciones absurdas y humor negro sirven para poner en crisis la división entre quienes son considerados civilizados y quienes son señalados como amenazas.

En ese contexto, el Rey Vampiro palestino representa una inversión de las convenciones del género. Ya no se trata solamente de una criatura a la que los demás deben temer, sino de un personaje cuya existencia obliga a mirar de nuevo las categorías con las que se define al enemigo.

La pregunta de fondo es incómoda: ¿y si aquello que aprendimos a temer también tuviera una historia que merece ser escuchada?

UNA HISTORIA QUE NACIÓ SIN GRANDES RECURSOS

Detrás de BITTEN SOON también existe una apuesta por desafiar las reglas de producción de la industria audiovisual. El proyecto nació prácticamente sin presupuesto, sin el respaldo de un gran estudio y sin inversionistas, a partir de una idea que Lauand Omar decidió desarrollar junto a un equipo internacional.

La producción debutó en el Fantastic Pavilion’s Vertical Cinema Showcase, durante el Marché du Film de Cannes 2026. Posteriormente, continuó su recorrido internacional con Reel Fear 2026, incluyendo Barcelona, y tiene prevista una presentación en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Argentina.

“Cuando hicimos BITTEN SOON, no teníamos presupuesto, estudio ni inversionistas. Teníamos una historia que queríamos contar y un equipo que creyó en ella”, explica Omar.

Para el cineasta, el camino recorrido demuestra que una idea puede comenzar de manera independiente y encontrar oportunidades de crecimiento a través de la colaboración, la creatividad y la perseverancia. La estrategia no consiste únicamente en terminar una producción, sino en desarrollar una propiedad narrativa con posibilidades de expansión internacional.

CINE VERTICAL: MÁS QUE VIDEOS PARA REDES SOCIALES

BITTEN SOON comenzó como una serie cinematográfica vertical, un formato que suele asociarse con contenidos breves para teléfonos móviles, pero que Omar busca aprovechar como una alternativa narrativa y una puerta de entrada a un proyecto de mayor escala.

La intención no es reemplazar el cine tradicional, sino explorar otras formas de presentar personajes, desarrollar historias y construir una comunidad de espectadores. En esta primera etapa, la producción introduce su mitología sobrenatural y establece las bases de un universo que podría extenderse hacia largometrajes, series convencionales y nuevas historias derivadas.

La visión contempla distintos subgéneros del terror y leyendas de diferentes regiones del mundo: vampiros, momias, brujería, maldiciones ancestrales y otras criaturas sobrenaturales. Las futuras historias podrían funcionar de manera independiente, aunque conectadas por un mismo universo de ficción.

En el horizonte se encuentra una alianza inesperada entre seres de distintas especies sobrenaturales: una suerte de equipo de héroes procedentes de mitologías y culturas diversas que pondría en entredicho las nociones convencionales de monstruo, villano y protagonista.

Así, lo que empieza como una comedia de terror puede evolucionar hacia una franquicia internacional que combine acción, aventura, mitología y sátira social, sin renunciar a su identidad cultural ni al humor irreverente que define su propuesta.

LAUAND OMAR: UN CINEASTA ENTRE CULTURAS

De origen kurdo-sirio y nacionalidad alemana, Lauand Omar ha desarrollado su carrera entre Europa, Oriente Medio, el norte de África y Latinoamérica. Su trayectoria incluye estudios cinematográficos en Norteamérica, producciones independientes, proyectos de televisión en Dubái y trabajo de casting para producciones internacionales desde Marruecos.

Su experiencia en la televisión y en la construcción de elencos le permitió trabajar con equipos diversos y desarrollar una visión internacional de la producción audiovisual. En Marruecos fundó LOMAR Casting, empresa dedicada a la selección de actores para proyectos cinematográficos, una etapa que, según explica, transformó su manera de entender la interpretación.

“Trabajar en casting cambió completamente mi manera de ver a los actores. Empiezas a reconocer cosas que no necesariamente aparecen en un currículum. No siempre se trata de experiencia o de tener un nombre famoso. A veces alguien entra en una sala y enseguida ves algo especial”, señala.

Uno de los episodios decisivos de su carrera fue CURSE OF MESOPOTAMIA, largometraje de terror sobrenatural rodado en Kurdistán iraquí y Jordania. La producción tuvo que interrumpir su rodaje debido a la ofensiva del autodenominado Estado Islámico (ISIS) en Irak. Tras perder presupuesto y suspender el proyecto, el equipo consiguió retomar la filmación seis meses después y completar la película.

La producción llegó a los cines de Kurdistán iraquí y alcanzó el primer lugar de taquilla durante su estreno en Erbil. La experiencia reforzó la convicción del director de que las historias ambiciosas pueden encontrar su camino incluso cuando las condiciones de producción son adversas.

MÉXICO, UNA HISTORIA QUE CONTINÚA

México ocupa un lugar importante en la trayectoria personal y profesional de Omar, quien durante varios años vivió entre México y Alemania y estableció vínculos con actores y profesionales de la industria nacional.

Su largometraje CURSE OF MESOPOTAMIA contó con la participación de los artistas mexicanos Mauricio Rousselon, La Sinclair y Edwin Monzalvo. Más adelante, Omar dirigió el piloto de LA DIOSA DE SANGRE, protagonizado por Fabiola Campomanes, Salvador Zerboni y Luis Alberti, proyecto cuyos planes de continuidad se vieron interrumpidos por la pandemia de COVID-19.

Esos vínculos siguen presentes en sus proyectos. Fabiola Campomanes está contemplada para participar en la futura franquicia BITTEN SOON, mientras que La Sinclair compuso el tema musical principal del proyecto y también está prevista su incorporación como actriz. La intérprete acapulqueña Grecia de la Paz forma parte del elenco de la producción.

La prueba de concepto reúne, además, a artistas internacionales como Robert Maaser, conocido por sus participaciones en MISSION: IMPOSSIBLE – ROGUE NATION y BALLERINA; Amer El-Erwadi, de DUNE: PART TWO; y Patricia Meeden, de WILSBERG, junto a Sofia Bolotina, Aristo Luis y Jules Elting.

La producción fue escrita, dirigida y producida por Lauand Omar, con Caprice Crawford como productor y Casey Campbell en la dirección de fotografía.

Para Omar, regresar a México con este proyecto representa una oportunidad de continuar una relación creativa construida durante años y de sumar nuevas colaboraciones a una historia que atraviesa fronteras, idiomas y tradiciones cinematográficas.

UN UNIVERSO DE TERROR QUE TODAVÍA ESTÁ POR ESCRIBIRSE

BITTEN SOON forma parte de una visión creativa más amplia que incluye EVERLIFE, una comedia de ciencia ficción en formato vertical, y SHAHMARAN, un largometraje de aventura y terror sobrenatural inspirado en la mitología kurda y mesopotámica.

Estos proyectos comparten el interés por recuperar imaginarios culturales menos explorados en el entretenimiento internacional y llevarlos a nuevas audiencias mediante formatos contemporáneos. La intención es crear historias con personalidad propia, capaces de combinar espectáculo, identidad cultural y preguntas incómodas.

Actualmente, BITTEN SOON busca aliados creativos, productores, distribuidores e inversionistas interesados en acompañar su desarrollo hacia una franquicia de mayor escala. El proyecto todavía se encuentra en construcción, pero su punto de partida es claro: crear un mundo sobrenatural en el que las criaturas, las mitologías y las identidades no respondan necesariamente a las categorías que el público espera.

“Con BITTEN SOON decidimos crear algo con los recursos que teníamos, en lugar de esperar a que se dieran las circunstancias perfectas. Y de repente esta pequeña prueba de concepto está viajando por festivales de todo el mundo. Eso es lo emocionante. Nunca sabes realmente hasta dónde puede llegar una idea hasta que decides hacerla realidad”, comenta Omar.

Más allá de los vampiros y las situaciones absurdas, la propuesta deja abierta una pregunta que atraviesa tanto su universo fantástico como su apuesta narrativa: ¿quién tiene derecho a decidir qué historias merecen existir y quién puede ser el héroe de su propio relato?

BITTEN SOON busca responder con una combinación de terror, humor negro y mitologías internacionales. Una producción nacida sin grandes recursos, pero con la ambición de construir un universo en el que incluso los monstruos puedan desafiar las reglas.