María Paz Arimana es una joven emprendedora de Ciudad Juárez que recientemente fue diagnosticada con el síndrome de Stevens-Johnson, un trastorno grave y poco común de la piel y las membranas mucosas que ha puesto su vida en peligro.
La gravedad de su condición la llevó a ser hospitalizada en terapia intensiva, donde permanecerá aproximadamente dos semanas mientras recibe tratamiento especializado.
La enfermedad que la consume
El síndrome de Stevens-Johnson es una enfermedad poco común, pero extremadamente seria, que afecta la piel y las membranas mucosas. Según la Revista Mexicana de Dermatología, en México ocurren cerca de mil hospitalizaciones anuales por este síndrome, lo que representa 10.8 casos por millón de habitantes.
La enfermedad suele comenzar con síntomas similares a los de la gripe, como fiebre, dolor de garganta y fatiga. Sin embargo, rápidamente evoluciona hacia una condición mucho más grave: aparece un sarpullido doloroso que se extiende por el cuerpo, seguido de la formación de ampollas. La piel comienza a desprenderse en grandes capas, similar a una quemadura grave, afectando también las membranas mucosas de la boca, los ojos y otras áreas del cuerpo.
La literatura médica señala que en el 85% de los casos, el síndrome de Stevens-Johnson se desencadena por una reacción a un medicamento claramente identificable. En el 15% restante de los casos, la enfermedad se asocia a infecciones, particularmente por Mycoplasma pneumoniae, o a lupus eritematoso.
Tratamiento en terapia intensiva
El tratamiento de esta afección requiere hospitalización inmediata, generalmente en una unidad de terapia intensiva o en unidades especializadas de quemados. Los cuidados incluyen la suspensión inmediata del medicamento causante, el manejo del dolor, la prevención de infecciones secundarias, el cuidado de las heridas, el soporte nutricional y el monitoreo constante de las funciones vitales.
La recuperación puede tomar semanas o incluso meses, y en algunos casos puede dejar secuelas permanentes en la piel, los ojos o los órganos internos. El costo del tratamiento en terapia intensiva es considerablemente alto, incluyendo medicamentos especializados, cuidados de enfermería constantes, estudios médicos y procedimientos necesarios para estabilizar al paciente.
Una emprendedora en crisis
Para María Paz, esta enfermedad no solo ha afectado su salud de manera dramática, sino también su negocio y sus ingresos. Como emprendedora en charcutería, María Paz depende de su capacidad de trabajar día a día, y al estar hospitalizada no puede generar los recursos necesarios para cubrir los elevados costos médicos que implica su tratamiento en terapia intensiva.
Sus seres queridos han iniciado una colecta solidaria llamada “Maria Paz: Gastos médicos urgentes”, con la intención de ayudarla a cubrir los costos médicos y permitirle enfocarse completamente en su recuperación.
“Maria Paz siempre ha estado ahí para quienes la queremos, y sé que si nosotros estuviéramos en esa condición, ella no chistaría un solo segundo en apoyarnos. Gracias a la vida, ella es una guerrera intensa, terca y aferrada y sé que va a salir de esta. Pero aparte de la tremenda batalla física, emocional y espiritual que se está aventando, se viene la batalla para financiar los costos de su hospitalización”, expresó su amigo, Eduardo Álvarez.
Donar, compartir o dejar palabras de aliento son grandes formas de sumarse a esta emergencia. Solo la solidaridad podrá marcar la diferencia para ella: https://gofund.me/47b676cc1
