Ivonne Moreno
La cantante de 42 años bromeó diciendo que inició su tour con un hijo en su vientre y, con su hijo ya nacido, aún continúa ofreciendo shows tanto en el extranjero como en su propio país.
Minutos antes de las 21:00 horas, desde el lobby del Teatro Metropólitan, Natalia entró al recinto y caminó por los pasillos en donde el público aguardó para el espectáculo.
Al llegar al escenario, el público explotó en aplausos, mientras las primeras notas del tema “Viene solita” comenzaron a sonar.
“Este concierto comenzó siendo ese ritual de la entrada a mis 40 años, encontrar esa forma de reconfigurar, de encontrar la intimidad del escenario. Nos inventamos este concierto, con la intención de volver a esa habitación de los 17 años, aquí está mi habitación en el Teatro Metropólitan”, afirmó la cantante.
En esta habitación están las canciones, los anhelos de esa infancia, de esa juventud. Los papeles, la basura de la adolescencia, se nos va juntando un poco de todoNatalia Lafourcade
Y sí, su escenografía fue sencilla, constó de una sábana colgada del lado izquierdo, junto con un vestuario de charro. Una mesa pequeña con una botella de agua, mientras que del otro lado un mueble con unas flores amarillas.
Seis músicos acompañaron a la cantante quien deleitó a su público con temas como “Cancionera”, “Soledad y el mar”, “María la curandera” y “Pajarito colibrí”, tema en el que algunos asistentes alzaron globos blancos iluminados con el flash de sus celulares para simular lámparas flotantes
Aquí, en esta habitación de mis 17 años, donde me imaginaba ser una cancionera y poder llevar la canción a muchos lugares del mundo. El sueño se hizo realidad”, señaló la anfitriona.
Los fans graban sus reacciones
En un momento de la noche, Natalia le pasó una cámara de video a una fanática de la primera fila, pegada casi al escenario. La dinámica fue que, a lo largo del espectáculo, se fueran compartiendo la cámara para captar las reacciones de todos los fanáticos y, posteriormente, subirlo a sus redes sociales.
“La tarea de este concierto es que me hagan contenido, porque necesito mucho. No les es suficiente con todo lo que ya saqué. O no sé, a quién no le es suficiente.
“La idea es que esa cámara viaje por todo el Metropolitan. Ojalá logremos que llegue hasta la última fila y de regreso. Yo lo que quiero ver es cómo ustedes disfrutan de este concierto. Quiero ver sus caras, ver cómo ríen, cómo lloran, cómo abrazan a sus seres queridos y cantan la canción. Estamos aquí para celebrar a la canción, que es nuestra compañera”, dijo la cantautora.
A pesar de la gran tranquilidad del espectáculo, hubo momentos en donde animó al público con ritmos mucho más bailables como con “El palomo y la negra”, donde muchos se levantaron para bailar.
Temas como “El lugar correcto”, “La llorona”, “Nunca es suficiente”, al ritmo del piano, en vez de la cumbia de Los Ángeles Azules y “Cómo quisiera quererte” completaron la primera parte del show, en donde lució un vestido blanco, largo y holgado.
Una noche divertida
Lafourcade bromeó nuevamente, ahora pidiéndole al público que la hicieran sentir como las grandes estrellas como “Bad Bunny”, “Rosalía” o “Karol G”. Pidió que el público iluminara el recinto con el flash de sus celulares para luego cantar “Lo que construimos”, en donde los fanáticos se unieron en una sola voz.
Para la segunda parte del concierto, Lafourcade se cambió por un vestido mucho más ajustado, en color azul marino. Con esta vestimenta cantó temas como “Cien años”, “Amor de mis amores”, “La bruja” y “Cucurrucucú”.
Aunque comenzó a cantar la letra de “En el 2000”, lo que provocó gritos y euforia en los fans, la cantante no completó ni una frase de la canción y aseguró ya habérsele olvidado.
El espectáculo, con duración de más de hora y media, concluyó con canciones como “Décima mi tierra”, “Mi tierra veracruzana” y “Hasta la raíz”.

Leave a Comment